Quien quiera compartir una reunión de consorcio con la ex diputada Alicia Castro, con los periodistas Joaquín Morales Solá o Jorge Lanata o con el abogado Carlos Maslatón, ahora tiene la oportunidad de hacer realidad su deseo.

Por una vía un poco cara, eso sí: salió a la venta el departamento más costoso y emblemático del edificio Kavanagh, el 14 “A" (se lo denomina así aunque ocupa todo un piso), que en su momento perteneció a Corina Kavanagh, la impulsora, hace 81 años, de la construcción de la torre ubicada en Florida 1065.

Según detalla el diario La Nación, por la propiedad de 740 metros cuadrados (475 son cubiertos), su actual dueño, el millonario Lord Alain Levenfiche, pide 3,9 millones de dólares.

“La decisión se tomó a partir de que vemos un mercado inmobiliario más entonado, debido al clima positivo en lo político y económico que está viviendo la Argentina, al éxito del blanqueo y al hecho de que el país está de vuelta en la mira de inversores del exterior", contó un allegado al dueño del piso.

El edificio tiene 105 departamentos, pero el 14 es el único con vistas a 360 grados abiertas a la ciudad, al Río de la Plata y a plaza San Martín.

Los 251 metros cuadrados de espacios abiertos corresponden a la terraza de la “proa" (la “marca" de diseño de la construcción) y a dos jardines propios.

La parte cubierta se divide entre cinco habitaciones (todas en suite, y las más grandes con 80 y 60 metros cuadrados, respectivamente), un comedor para doce personas, un living dividido en dos partes, una barra iluminada como discoteca, play room y cocina y baños remodelados. La propiedad posee una baulera de 14 metros cuadrados, pero no tiene cochera.

El edificio fue inaugurado en enero de 1936 (el año pasado cumplió 80), por iniciativa de la millonaria de ascendencia irlandesa Corina Kavanagh, quien le encargó la obra al estudio de arquitectos de Gregorio Sánchez, Ernesto Lagos y Luis María de la Torre, muy prestigioso por entonces.

La construcción se hizo en el tiempo récord de 14 meses y en su momento, con una altura de 120 metros, fue la torre de hormigón más elevada de América latina.

Los 105 departamentos se reparten en 31 pisos (todas las unidades son distintas), con cinco escaleras, palieres privados, locales en la planta baja y cocheras de cortesía.

En 1999, el Kavanagh fue declarado por la Unesco Patrimonio Mundial de la Arquitectuta de la Modernidad, y también es Monumento Histórico Nacional.

Uno de los mitos sobre el edificio es que, por ser monumento histórico, sus propietarios no pagan ABL, pero esto es falso. Por este impuesto el 14 tributa más de diez mil pesos por mes.

La leyenda más famosa acerca del Kavanagh alude a una venganza por un amor que no pudo ser, y que habría motivado en su momento la construcción del edificio.

Aunque hoy el nombre de la obra está asociado a la aristocracia porteña, en los años 30, Corina Kavanagh era una “nueva rica", sin la sangre azul suficiente como para que la aceptara María Mercedes Castellano de Anchorena, la madre de su pretendiente Aarón Anchonera. Por la decidida oposición de su madre a este casamiento, Aarón terminó cortando la relación con Corina.

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