Su caso es uno de los tantos que se replican en los campos de esa castigada provincia. Según datos del Ministerio de Producción, unas 600.000 cabezas de hacienda vacuna están comprometidas por el avance del agua en el centro-norte. De esa cantidad, ya murieron 50.000 animales, aunque la mortandad total podría trepar a 150.000, según cálculos que manejan los productores de la zona afectada de los que dio cuenta ayer.

 

En lo que va del año, en once departamentos que están en emergencia se registraron lluvias de hasta 2.200 milímetros. De ese volumen, entre 1.200 y 1.400 milímetros cayeron desde el 1° de abril pasado. 

 

Silva contó ayer a El Territorio que las precipitaciones ocasionan un grave perjuicio a todos los productores de la zona. “En mi caso, pierdo mucho dinero, ya que no pudimos sembrar nada de pasturas y todo el alimento que necesitan los animales lo tengo que comprar”, se lamentó la productora.

 

También señaló que “con tantos días de lluvia no se puede trabajar bien el campo, hay cosas que se pueden realizar y todo eso hace que se desmejore un poco la hacienda. Veo como mis animales están en mal estado y de comodidad ni hablar porque no puedo salir del campo”.

 

En ese sentido, remarcó que se trata de búfalos que resisten mejor a la humedad y por eso aún no se le murieron animales.

 

Pero otro es el caso de la hacienda vacuna o el ganado menor, entre el cual la mortandad y las enfermedades proliferan con el agua. “Los campos están completamente bajo agua, ese es el tema. Las ovejas, cerdos, caballos y vacas sufren directamente el agua, el ganado menor se ahoga, y las vacas se enferman”, describió Silva.

 

“Todos estamos en emergencia, aún los campos como el nuestro que tienen lomada. Además, en el camino vecinal de ingreso al campo, tenemos dos lagunas enfrentadas que con las lluvias se unieron y no tenemos por dónde pasar. La última vez que salí, lo hice tirada por el tractor. Tengo que ir a pagar cosas, comprar insumos, combustible,balanceado para los animales, remedios, y no puedo salir”, añadió angustiada.

 

La productora indicó que su situación es mala pero la de los pequeños ganaderos es peor. “Se ven en la ruta muchos vacunos sin caravanas, eso quiere decir que son de pequeños productores. Los dejan en la ruta para salvar algo o se quedan sin nada. Los grandes productores sacan su hacienda en camiones y los colocan en otros campos, no tienen tanta pérdida, pero los pequeños pierden todo”, insistió Silva. Y ejemplificó que “un trabajador me pidió para traer sus cinco vaquitas a mi campo, porque sino pierde todo su ahorro”.

 

También reconoció que llega ayuda del gobierno de Corrientes pero no da abasto. “Hay tanta gente afectada que no se puede asistir a todos. Yo te comento lo que pasa sólo en lo que es Caá Catí pero toda la ruta 5 se ve afectada. San Luis del Palmar, es un pueblo que está bajo agua completamente”, dijo.

 

Con tantos animales sobre la ruta 5, sólo el martes se registraron tres muertos por accidente de tránsito, según productores.