El gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, se expresó con respecto al conflicto del transporte urbano en la ciudad y dijo que "no va a permitir que se altere la paz social en la provincia".

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El mandatario, que calificó de "huelga salvaje" a la medida de fuerza de los choferes, confesó sentir "gran dolor por los más humildes de la ciudad, que desde hace nueve días están sin transporte".

"Este conflicto es irracional y hace que estén de rehenes los habitantes de Córdoba. Hay gente que ni siquiera puede ir a 'changuear'. Estamos a disposición para que las empresas pueden encontrar solución al conflicto", señaló.

En este marco, pidió que se trabaje para que haya regulaciones que digan que los servicios no pueden dejarse sin una prestación mínima.

"Tiene que ser un servicio esencial con guardias mínimas, como en la salud, en el caso de la prestación de energía eléctrica y el gas. Es algo que regula la Organización Internacional del Trabajo", enfatizó.

En cuanto al despliegue de la Policía en el plan de contingencia de la Municipalidad, dijo que "la provincia destinó 1.500 efectivos para garantizar la seguridad en la provincia de Córdoba".

"No voy a permitir, y me importa un rábano las elecciones, que se altere la paz social en la Provincia, por eso destinamos 1.500 policías para que con 400 gendarmes vayan garantizando la seguridad y que el diagrama de emergencia que hizo la municipalidad y las autoridades de distintas empresas pueda ser cumplido", afirmó Schiaretti.

Del mismo modo, explicó que no hubo ningún acuerdo porque cuando fueron a plantear al Ministerio de Trabajo la voluntad de levantar el paro, las empresas no estaban dispuestas a debatir la reincorporación de los trabajadores cesanteados y por lo tanto no se llegó a nada. 

Informe de Roberto Fontanari.