Mariano Zalazar - mzalazar@losandes.comCompartir

En el primer trimestre del año el Gran Mendoza alcanzó una tasa de desempleo de 4,7%, lo que representa a 19.000 personas desocupadas.

El dato figura en la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) publicada ayer por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec).

 

El resultado conseguido por la provincia es preocupante no solo por la cantidad de personas que no consiguen trabajo, sino también por el empeoramiento que observa respecto a períodos anteriores.

Si bien lo ideal sería comparar el resultado del primer trimestre del 2017 con lo ocurrido en los primeros tres meses del año pasado, ese análisis no es posible, porque en ese período el Indec se encontraba en “emergencia estadística” y no presentaba informes. 

Sí es posible observar la variación en relación al cuarto trimestre del 2016. Entre octubre y diciembre del año pasado, existían 14.000 desempleados en el Gran Mendoza y una tasa de desocupación de 3,3%. Es decir, que entre un período y otro se incrementó en 5.000 la cantidad de personas sin empleo.

Claro está, que parte de esa diferencia se puede explicar por las variaciones estacionales, pero aun así está claro que el problema del desempleo es grave. 

Cabe destacar, que en lo que respecta a desempleo el resultado de Gran Mendoza es similar al del total país, que tuvo una variación negativa de 1,6 puntos porcentuales, aunque en ese caso la tasa de desocupación es mayor (9,2%).

 

 

Se achica el mercado

Otro dato llamativo del estudio del Indec, es que la tasa de empleo (índice que mide la cantidad de personas ocupadas en comparación a la población total) bajó 3,3 puntos porcentuales en Gran Mendoza. En el cuarto trimestre del 2016 la tasa de empleo era de 43,9% y en los primeros tres meses de este año bajó a 40,6%. 

Eso significa que hay menos personas trabajando. Parte de esa población es la que integra ahora el grupo de “desocupadas” y otro tanto salió del mercado laboral. Esto último se evidencia con la caída  de la tasa de actividad del 45,4% (último trimestre de 2016) a 43,9% en los primeros tres meses de este año.

Una vez más, la variación de ambas tasas puede atribuirse a cuestiones estacionales, pero la delicada situación del Gran Mendoza queda en evidencia si se la compara con otras provincias. 

Entre los 31 aglomerados urbanos medidos por el Indec, el Gran Mendoza es el segundo que más cayó en su tasa de empleo. Solo Usuahia tuvo un peor resultado, con una baja de 3,9 puntos porcentuales en ese índice. En el total país, la tasa de empleo bajó, pero solo 0,6 puntos porcentuales.

Economía estancada

Economistas consultados por Los Andes explicaron que “es difícil analizar la evolución de un trimestre a otro”, pero coincidieron en que “Mendoza no va a crecer en empleo hasta que vuelva se reactive su economía”.

Pablo Salvador, economista de Fundación Ideal, indicó que “con excepción de la obra pública, la actividad económica de la provincia permanece en caída” y aseguró que “la construcción no puede traccionar sola la creación de empleo de toda Mendoza”. 

Jorge Day, economista del Ieral, también se refirió a “una economía estancada” y advirtió que “gran parte de la desocupación tienen que ver con el mal momento que atraviesa el comercio minorista, sector que demanda mucho empleo, pero está en crisis”.

También el economista Raúl Mercau, reconoció la incidencia de la caída del comercio sobre el mercado laboral y advirtió que “la baja de la tasa de actividad demuestra que además de los desocupados, hay mucha gente que salió del mercado laboral por el desaliento de no encontrar trabajo”.