El menor, iba camino a la EPES Nº 57 del barrio Liborsi junto a un compañero cuando los abordaron dos hombres en una moto y uno de ellos extrajo de entre sus prendas de vestir un arma de fuego con la que apuntó al pecho de la víctima. El otro adolescente huyó del lugar.
 
Máximo, de 15 años, fue despojado de su mochila que contenía carpetas y libros, de las zapatillas que llevaba puestas y de su teléfono celular, pero lo que es peor, fue despojado de la sensación de seguridad a la que todo ciudadano tiene derecho. Tras hacerse de los bienes, los malvivientes subieron de nuevo a la moto, que fue identificada por la víctima como una Corven de color gris de 110 cc, y se dieron a la fuga.
 
Quebrado por el momento vivido, Máximo retornó a su domicilio descalzo y tras relatar lo acontecido fue acompañado por sus padres hasta la Comisaría 8va, donde radicaron la denuncia.
 
Sergio Domínguez, padre de la víctima, en diálogo con La Mañana describió el mal momento que le tocó vivir a su hijo. “Máximo iba con otro compañero caminando a la escuela como todos los días y cuando llegó a la Junín y Séptima, a una cuadra y media de nuestra casa, lo abordaron dos hombres en moto. Uno se bajó y sacó un arma de su cintura apuntando al pecho de mi hijo. El compañero salió corriendo aterrado y mi hijo le entregó lo que tenía y los chorros le pidieron la mochila, las zapatillas y el celular. Cuando obtuvieron lo que querían, se fueron”.