La presidenta de Chile Michele Bachelet anunció anoche que decretará estado de excepción constitucional para Chile Chico, con el objetivo de que se pongan en funcionamiento nuevas medidas para el rescate de los dos mineros que se encuentran atrapados desde el viernes pasado en el yacimiento Delia II.

Los operarios Jorge Sánchez (25 años) y Enrique Ojeda (34 años) trabajaban en el nivel 55 del yacimiento de la minera canadiense Cerro Bayo cuando la laguna contigua al pique empezó a vaciarse hacia los túneles por un derrumbe que creó una fisura.

Los especialistas por el momento no pudieron acceder a la zona donde se cree que podrían estar los dos trabajadores atrapados. Se estima que se encuentran en un refugio ubicado en el nivel 71 de la mina, a unos 230 metros de profundidad. La autoridad local indicó al medio chileno La Tercera que el lugar dispone de "comida y agua para 15 personas durante 18 días”, por lo que se calcula que los mineros podrían sobrevivir por mes y medio. 

“El gobierno ha tomado la decisión de declarar estado de excepción constitucional en Chile Chico”, indicó el subsecretario del Interior, Mahumud Aleuy, al medio local y añadió: “Hemos hecho un esfuerzo muy importante con la propia empresa, pero como ya llevamos siete días necesitamos reforzar la participación del conjunto de las instituciones del Estado para ver cómo poder avanzar más rápido con los trabajos que se están haciendo”.

El ministro de Obras Públicas, Alberto Undurraga, señaló que “una de las dificultades que tiene este rescate es que el agua de la Laguna Verde ha entrado a la mina y, por lo tanto, una tarea fundamental que ha estado haciendo el ministerio, a través de la Dirección de Obras Hidráulicas, es intentar bajar los niveles de la laguna, de manera tal de evitar o disminuir la filtración que va hacia la mina”.

Según el geólogo Felipe Matthews, clave en la operación de los 33, este rescate es aún más complejo que el que tuvo lugar en la mina San José: "Si bien hablamos allá de más de 600 metros (de profundidad para llegar a los mineros), aquí estamos hablando de 200 metros, o sea un tercio de lo que pasó en el norte, pero aquí hay un problema mayor, que es el tema del agua”.

Por su parte, el director del Servicio nacional de Geología y Minería (Sernageomin), Mario Pereira, indicó que “las características del suelo dificultan el proceso de búsqueda. La mayor dificultad es el agua”. “Los sedimentos consolidados, que se ubican en la zona de la mina, están saturados de agua. Esos mismos sedimentos contienen una gran cantidad de arcillas, las cuales hacen que (el suelo) tenga un comportamiento plástico", lo que hace que los sondajes se desvíen de su rumbo, consignó