Las elecciones 2017 están muy cerca. Por ese motivo, el Gobierno ya tomó la decisión de otorgarle el escrutinio provisorio a la española Indra, salpicada por escándalos de corrupción en todo el mundo y a cargo de todas las elecciones del kirchnerismo.

Según indica el portal La Política Online, el Correo Argentino S.A. hará la licitación recién las próximas semanas para otorgársela a Indra, por ser la única en condiciones de cumplir los requisitos a tan poco tiempo de los comicios. Se trata de una maniobra habitual cuando se quiere direccionar una contratación desde el Estado.

El traslado de la licitación de la Dirección Nacional Electoral al Correo no es inocente, este organismo por ser una SA tiene muchos menso controles y más flexibilidad para contratar.

Desde el propio Gobierno le confirmaron el triunfo de la española al diario La Nación, en lo que prácticamente constituye la confesión de un ilícito, ya que la licitación aún no se lanzó de manera que si se tratara de un proceso transparente debería ser imposible saber quien va a ganar y cuanto va a ofrecer.

No hay muchos casos recientes en los que un Gobierno -como ocurrió en este caso con Indra-, anticipe alegremente quien va a ganar una licitación y a que precio, antes que se abran las ofertas.

Además de Indra, otras dos empresas -Smartmatic y MSA- habían manifestado su intención de competir con la española por el contrato del escrutinio, pese a que ya circulaba la versión de una preferencia de la administración de Macri por darle el contrato a Indra, que cuenta al interior del Gobierno con el apoyo del asesor presidencial José Torello.

La razón del triunfo sería que Indra presupuestaría 23 millones de dólares, 7 menos que el costo pagado por Cristina Kirchner en 2015, pero con una salvedad: No se escanearán los telegramas, como tanto reclamó Macri que se hiciera en los comicios que lo consagraron para evitar fraude.

Lo notable es que ese supuesto “descuento” de la española que el Gobierno ahora festeja, no motivó a la administración de Macri a analizar sino estaba contratando a una empresa que podría haberse colusionado con el kitchnerismo para abultar sus cosos, como hizo en otros lugares del mundo.

En España, el caso Indra ya alcanzó dimensiones similares a Odebrecht en Brasil -con políticos y ejecutivos presos-, porque la justicia detectó que financiaba ilegalmente al menos al Partido Popular a cambio de obtener contratos con sobreprecios.

Alejandro Tullio

El nexo de Indra con el Gobierno es el ex Director Electoral del kirchnerismo Alejandro Tullio, reconvertido en director de Asuntos Públicos del Correo Argentino, la empresa estatal dirigida por el ex Socma Jorge Irigoin, quien acumula causas en Tribunales tras la polémica condonación de deuda al Grupo Macri por la concesión de la compañía e los 90.

Vía nexofin | Ver post original