Nueve familias se trasladaron con sus pertenencias a la plaza del barrio Antenor Gauna en el Circuito Cinco, porque, según aseguraron, ya no pueden continuar pagando el alquiler, por lo que se vieron obligados a pasar la noche a la intemperie. 
 
“Desde el lunes a las 4 estoy desalojada de mi alquiler por falta de pago. Me cuesta 3.000 pesos. Se me hace imposible pagar 3.000 pesos teniendo seis chicos. No es que yo decidí venir acá. La situación me obligó directamente a venir acá”, señaló Miriam Insfrán a La Mañana. 
 
Cuando salía del alquiler en el que vivía en el barrio Simón Bolívar, una vecina de Miriam le preguntó a dónde se dirigía y ella le contestó que vendría a la plaza porque no tenía otro lugar; “estamos en la misma situación”, le contestó su vecina. “Vamos”, le dijo Miriam. Desde la noche del lunes son dos de las 9 familias, la mayoría con hijos pequeños, que están “viviendo” en la plaza.
 
Miriam tiene seis hijos, de 3, dos mellizas de 7, otra niña de 9, 11 y 16 años que esta semana no comenzaron la escuela por la situación que están atravesando. Su medio de sustento son la Asignación Universal por Hijo y los salarios familiares; además, lava ropa y plancha o “hace lo que sea para el puchero del día, para ellos”.
 
“Esperamos una respuesta o solución de alguien. Mi hija no quiere tomar la leche que me donaron porque esta fría, y desde ayer que no comen nada. Nadie se acercó, sí vinieron vecinos a donarnos mercadería y abrigo, pero los policías no los dejaron pasar y patearon la caja con la mercadería y las frazadas. No dejaban ingresar la comida y ni el agua”, contó sobre la noche que le tocó vivir. 
 
Sobre el número de policías que tiene custodiándolos, explicó: “Anoche eran 20; hoy amanecieron 50 policías, como si fuéramos criminales; con los periodistas se retiraron muchos”, indicó.
 
“Una casa, un módulo, un pedazo de terreno, lo mínimo, bienvenido sea. Hace 16 años que vivo luchando por mi casa. Necesito un pedacito de terreno para poder levantar mi casa”, contó.
 
Natalia Centurión tiene una nena de 4 años que al momento de la entrevista estaba dormida sobre un colchón en el césped. Estaba en un asentamiento de las madres sin techo en Urbanización España hace un año y siete meses: “Me levantaron del asentamiento y me dijeron que vaya a la casa de un familiar a la espera de un módulo. Hace 6 meses que lo espero. Ya no puedo seguir esperando. Quiero algo para nosotros”, explicó. Para mantenerse, sólo tiene una asignación.