Joaquín Fidalgo

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Dos hombres están detenidos desde la semana pasada, acusados de “tentativa de homicidio”, por atacar brutalmente a un vecino en el distrito costero de Colastiné Norte. Según consta en la denuncia y ellos mismos reconocieron, utilizaron una pala, un tronco y un caño de escape para golpear en la cabeza al sujeto, quien aparentemente acababa de “manosear” a una pequeña de 12 años (hija de uno de los imputados y sobrina del otro).


Los incidentes que se investigan ocurrieron en una cuadra del callejón Mocoví, unos 800 metros al este de la ruta provincial 1, y se desencadenaron poco antes de la medianoche del sábado 29 de julio.


El abogado Martín Risso Patrón, que está ejerciendo la defensa de los acusados, explicó que “en realidad todo comenzó por la tarde de ese sábado. Hacía calor y uno de mis clientes, el papá de la chiquita, estaba cuidando a un sobrinito de 10 años que se acercó a un bombeador para tomar agua y sufrió una descarga eléctrica. El menor fue trasladado en ambulancia al Hospital de Niños, donde afortunadamente se recuperó con el paso de las horas. Los adultos también fueron al centro de salud, preocupados por su estado, pero las nenas quedaron en la casa de un vecino que organizó una ‘pijamada’. Era un hombre amigo de la familia de las pequeñas. Vivía solo con sus tres hijas, porque la mujer se había ido”.


“En la casa, mientras contaban historias de terror, habría ocurrido el abuso poco antes de la medianoche. La nena, de 12 años, asegura que el sujeto aprovechó la oportunidad para manosearla. En crisis, ella salió corriendo de la vivienda y fue hasta su casa, pero no encontró a sus familiares, por lo que fue a pedir ayuda a un kiosco cercano. La dueña del negocio cerró el local y la auxilió. La conocía a la pequeña que temblaba y lloraba. Segundos más tarde se desesperó más aún porque había dejado a su hermanita de 10 años con el abusador”, relató Risso Patrón.


“La kiosquera acompañó a la nena hasta la casa en busca de su hermanita -agregó el abogado- y allí se toparon con la mamá, que apenas escuchó a su hija llamó a la Central de Emergencias 911 en cuatro oportunidades, pero no tuvo respuesta. Entonces llamó a su hermano, que volvía del Hospital de Niños junto a su marido. Les dijo por teléfono que habían tratado de abusar de la nena. Ellos fueron rápidamente hasta el lugar. El vecino salió a su encuentro y les dijo: ‘perdón, perdón, fue sin querer’. Lo que comenzó con insultos, se fue haciendo más violento. El dueño de casa, que es mecánico, tomó un caño de escape que tenía detrás de la puerta y trató de agredir a los familiares de la niña. Le pegó en un pómulo al tío. Entonces saltó el papá y le dio con la pala en la cabeza. Dos veces, pero no con el filo. También le arrebataron el caño de escape y le pegaron con eso. Pero nunca quisieron matarlo. Se defendieron y actuaron bajo emoción violenta por todo lo que había pasado y porque este sujeto no negó los hechos. Los reconoció. Pararon cuando las hijas del hombre se pusieron a llorar. Se fueron a su casa”.


Sin antecedentes


El hombre herido fue trasladado al Hospital Cullen donde debió ser intervenido quirúrgicamente. Actualmente, se recupera en la sala de Neurocirugía del Hospital Cullen.


Por su parte, el padre y el tío de la nena presuntamente abusada (ambos de 32 años), fueron aprehendidos el miércoles pasado. Ellos fueron hasta la comisaría del barrio, cuando fueron llamados por la Justicia.


Ambos fueron imputados por “tentativa de homicidio” y el juez ordenó la prisión preventiva para ambos.


“Mis clientes no tienen antecedentes. Nunca habían estado presos. Los acusan de ‘tentativa de homicidio’, pero yo entiendo que acá sólo se trató de ‘lesiones’, que ellos provocaron por estar bajo un estado de emoción violenta por lo que había sucedido”, concluyó Risso Patrón.