Una campaña extraña. Con candidatos que se callan para no equivocarse y gobernantes que deben salir a tapar baches. Algunos que no aceptan preguntas y otros que gritan desesperados para que los argentinos salgan de la grieta. Previo a las PASO, las perlitas de una elección fría que tendrá otro color a partir del lunes:

1) La escondida. Cristina Fernández de Kirchner evitó los medios de comunicación masivos y apeló a un formato cuidado y cerrado. Tampoco realizó actos multitudinarios como el día del lanzamiento de "Unidad Ciudadana" en el estadio de Arsenal de Sarandí. Sin embargo, la estrategia parece haberle dado resultado hasta ahora. El cierre de la campaña fue en La Matanza, con no más de 200 personas y un discurso liviano. Eso si, el búnker del domingo será en Sarandí. ¿Volverá a su estilo anterior?

2) La no candidata. María Eugenia Vidal paseó por cuanto programa político hubo desde que se lanzó la campaña. Sin embargo, no es candidata aunque si fuera por el PRO la pondrían en la boleta de forma testimonial. Es que Esteban Bullrich (Senado) y Graciela Ocaña (Diputados) nunca terminaron de convencer y a la gobernadora de la provincia no le quedó alternativa.

3) El denigrado. Daniel Scioli pasó de un balotaje presidencial al quinto lugar de la lista del kirchnerismo. El escándalo con Gisela Berger impactó de tal modo que tuvieron que correrlo lo más que se pudo de la escena. "Voy en el lugar que digas", le llegó a decir a Cristina. Participó en muy pocos actos y su futuro político es un misterio.

4) El pejotista. Nadie lo quería al sello y se lo quedó él. Florencio Randazzo no tuvo interna dentro del Partido Justicialista y terminó siendo el candidato del PJ. "Los buenos peronistas somos rebeldes a los jefes", sentenció ayer en el cierre de su campaña. ¿Le sumó, le restó o fue indistinto su lugar? Un misterio que se sabrá el domingo por la noche.

5) El antigrieta. La polarización entre el kirchnerismo y el PRO se instaló hace años y la sociedad argentina no puede salir del dilema K-anti K. Y un candidato grita desesperado para que vean una tercera vía. Es Sergio Massa, quien urgido de votos le ruega a todos que se olviden de la polarización.

6) El bizarro. Alejandro Biondini reivindicó públicamente a Adolf Hitler y al nazismo. Su partido, Bandera Vecinal estará en el cuarto oscuro. Presentó tantas listas como pudo para recibir más dinero del Estado (20 millones de pesos). Alertados por la "picardía", la Cámara Nacional Electoral validó una resolución administrativa del Gobierno de no aportar los fondos para la impresión de boletas a las múltiples listas que competían en las primarias de espacios políticos chicos o ignotos.

7) Los olvidados. Figuras de tanto peso político en la provincia de Buenos Aires hicieron que la elección se nacionalizara, aunque esta es una contienda de medio término, por lo que cada provincia tiene sus propios candidatos. Por ese motivo,gobernadores del PJ andan de reunión en reunión pidiendo lugar para que los medios no se olviden de ellos. Quedaron en un segundo plano por la atracción que genera un enfrentamiento del kirchnerismo contra el PRO.

8) El agotado. Esteban Bullrich padeció la campaña electoral. Cometió varios traspiés y sus dichos rebotaron de forma negativa casi a diario en la recta final. Su último gran error fue cuando celebró que "el camino que hemos emprendido todos los días tiene un metro más de asfalto, una sala más, un pibe más que está preso". Al día siguiente reconoció que dijo algo indebido debido al cansancio.

9) Los importados. Irán al cuarto oscuro y no podrán votarse. No son pocos. Cristina Kirchner, Soledad Vallejos, Lilita Carrió, Pino Solanas, Graciela Ocaña son algunos de los candidatos que no podrán elegirse a ellos mismos.

10) La tira bombas. Lilita Carrió dejó más títulos que nadie y disfrutó los placeres de ser oficialismo en la Ciudad de Buenos Aires. Su cara está empapelada por toda la Capital Federal y apuesta a un apoyo récord.