Verónica De Vita - vdevita@losandes.com.ar
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Los últimos años se incrementó el presupuesto destinado a Educación, sin embargo esto no se tradujo en mejoras en los aprendizajes ni trayectorias académicas. Es lo que concluye un estudio realizado a nivel nacional por el Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (Ieral) de Fundación Mediterránea. 

Con una serie de gráficos apunta a demostrar cómo el país ha incrementado la proporción de PBI que destina para este fin, pese a lo cual los resultados en las evaluaciones de aprendizaje no son buenos. 

No hace falta ir muy lejos para tener datos al respeto: el operativo Aprender que se realizó en octubre arrojó resultados preocupantes. En escuelas secundarias  de la provincia  7 de cada 10 alumnos obtuvo un nivel básico o por debajo de éste en Matemática.

En Lengua, 6 de cada 10 estudiantes de secundaria evaluados obtuvieron nivel satisfactorio o avanzado, es decir que los 4 restantes quedaron con nivel básico o inferior. 

El estudio muestra la progresión del gasto público consolidado en educación, ciencia y técnica de los últimos años en el país. En 2004 era de 3,7% del PBI y en una curva en permanente ascenso llegó a un pico de 5,9% en 2009. Aunque luego mostró oscilaciones fue de 6,6% en 2015 y se mantuvo en 6,5% en 2016. 

Expresa que en términos comparativos esta proporción asignada al área supera a lo asignado por otros países. El promedio argentino entre 2010 y 2016 fue de 5,7% del PBI mientras que el promedio en países latinoamericanos fue de 5,1%; en tanto el de los países de la OCDE fue de 5,5%. 

 

 

Luego de considerar la evolución de las prueba Pisa de los últimos años señala que “entre 36 países, Argentina presenta la peor evolución en pruebas de Lectura: la mitad de los adolescentes no comprende lo que lee”. Agrega que este panorama “se profundiza en la escuela pública, de cada 10 alumnos que comienzan el nivel inicial sólo 4 logran culminar la secundaria al día”. 

El documento hace referencia a falencias en la gestión de los recursos educativos y lo poco de ellos que se destina a insumos y gastos de capital. Menciona la preferencia por las escuelas privadas y expresa: “en los últimos 12 años, la matrícula escolar se incrementó en 871 mil alumnos. Entre éstos, sólo 19% eligió escuelas de gestión pública”. En 2015, 28,9% de los alumnos del país iba a escuelas privadas. 

El informe destaca la relación entre nivel de instrucción, pobreza y acceso a trabajo formal y subraya la importancia de mejorar  la formación para aliviar las inequidades sociales. “La educación pública dejó de actuar como instrumento de igualación de oportunidades”, subraya.

Según datos de la Dirección General de Escuelas (DGE) la variación de la matrícula en cuanto al sector de preferencia ha disminuido en el sector privado en el nivel medio. Pasó de ser 20,2% del total de alumnos en 2003 a 17,25% en 2016. En el nivel primario tuvo un leve incremento y pasó de 13,3% en 2003 a 18,48% en 2016. 

Emma Cunnietti, directora de Planeamiento y Evaluación de la Calidad  Educativa relativizó los datos de Ieral y dijo que quienes se han trasladado al sector privado son quienes ya estaban escolarizados. Pero hizo hincapié en que el gran paso que se ha dado los últimos años en términos educativos ha sido incorporar al sistema a personas que antes estaban excluidas y es esa población la que ha hecho presión y ha corrido al resto al sector privado.

Señaló que el aumento de presupuesto se destinó a lograr mayor cobertura, no sólo en cuanto a los años de escolaridad obligatorios sino también a la proporción de población que accede. El cambio “ha sido importante en término de garantizar el derecho a la educación pero ese impacto no tiene la misma efectividad en términos de calidad de aprendizaje de los estudiantes”. 

Sebastián Henríquez, titular del Sindicato Unido de Trabajadores de la Educación estuvo de acuerdo en que la inversión apuntó a ampliar la cobertura, lo que implicó más edificios y más docentes. Dijo que la lectura que se hace del mal desempeño de los alumnos “deriva en la conclusión de que la culpa es del docente. Donde no fue la inversión del sistema es a profundizar la formación del docente”. 

El especialista en Educación, Gustavo Iaies, asegura: “Argentina no tiene una política de financiamiento orientada a la mejora, ponemos plata en cosas que no van a dar resultados. Los desafíos educativos de Argentina son de carácter estructural y no es suficiente con destinar mayores recursos al sector”. 

 

Estrategias para avanzar

El estudio de Ieral enumera estrategias que han demostrado eficacia a nivel internacional en cuanto a lograr mejoras en el rendimiento académico. Entre ellas señala, la jornada completa, el relevamiento de información y contar con buena infraestructura. En cuanto al docente, la importancia de la formación y la experiencia así como de los incentivos por productividad y la satisfacción por la  tarea.

Respecto de los alumnos menciona el impacto positivo de la adquisición de habilidades blandas, las pruebas de evaluación educativa, la autoestima y el apoyo de los padres. Gustavo Iaies, especialista en Educación consideró importante el reconocimiento del docente que obtiene buenos resultados y las evaluaciones. Resaltó la relevancia de garantizar cuestiones de seguridad y que haya clases todos los días.

Por otra parte dijo se le atribuye un peso importante al nivel socioeconómico del alumno. Hizo referencia a un estudio de la Ciudad de Buenos Aires que concluyó que 95 % de los resultados los explica el hogar de origen.