Oscar Guillén - oguillen@losandes.com.ar
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Luego de que se reabriera la investigación por la muerte de Claudio "Willy" Gil en una comisaría de Junín, los abogados de la familia de la víctima han solicitado que imputen a dos oficiales, un auxiliar y un ayudante de la Policía de Mendoza. 

Se trata de cuatro uniformados que el 22 junio de 2014 -fecha en que falleció Gil- estaban trabajando en la comisaría 19 de Junín , lugar donde se produjo el deceso del joven. 

El jueves pasado, los abogados querellantes Fernando Peñaloza y Natalia Lorenzo, solicitaron que se los impute por los siguientes delitos: privación ilegítima de la libertad y abandono de persona agravado por el resultado muerte. 

La causa por la muerte de Gil había sido archivada por el fiscal Carlos Giuliani de la Fiscalía de Rivadavia-Junín en febrero de 2015 por lo que, luego los querellantes solicitaron que se reactivara.

El pedido fue elevado a la Procuración y tras su estudio fue aceptado. El procurador adjunto suplente Darío Tagua fue quien dio directivas para que otro fiscal del Este vuelva a investigar el caso. 

 

Sin asistencia

Claudio Gil murió en la comisaria 19 de Junín el 22 de junio de 2014 luego de sufrir un brote psicótico y un posterior infarto de miocardio. El hombre presentaba un cuadro de adicción a las drogas.

Según la policía, el hombre estaba ebrio y drogado y quería lesionar a su familia con una especie de horqueta.

A las 8, y ya en la comisaría 19 y bajo la supervisión de dos oficiales, decidieron dejar a Gil -que ahora tenía lesiones en la cara y las manos- en un pasillo de la seccional.

Luego llamaron al  Centro de Salud que está a pocos metros de la comisaría para que lo trasladaran pero sólo llegó el vehículo con un chofer. Esta persona declararía luego que encontró a Gil tirado en el piso y a unos cinco efectivos. Entonces el chofer le levantó un párpado y vio que no tenía signos vitales. 

El chofer le dijo a los policías que el traslado debía hacerse con un médico pero los policías insistieron en que lo hiciera solo. Aun así el chofer solicitó otra ambulancia con un médico, quien llegó a las 8.35 y sólo pudo constatar la muerte del paciente. 

Según la familia de la víctima, los policías se lo llevaron de la casa en forma violenta. 

Para los abogados querellantes, "la muerte se da por la omisión del personal policial de la Provincia de Mendoza que lo privó de su libertad, fuera de los casos que la ley autoriza, lo lesionó y lo mantuvo en esa condición en la Comisaría 19 de Junín cuando, por el estado de su salud, y la urgencia que requería, debió haber sido trasladado al Hospital más cercano".