El dramático episodio de violencia de género se produjo el sábado, minutos después de las 19, en una pieza de alquiler ubicada sobre la calle Lorenzini casi avenida Uruguay.

 

De acuerdo a lo indicado por fuentes consultadas por El Territorio, la Policía tomó conocimiento del caso a partir de un llamado al servicio de emergencias 911 en el cual se alertaba de un caso de violencia.

 

De inmediato, una patrulla del Comando Radioeléctrico Uno acudió al lugar y constató la escena. Allí estaba una muchacha de 19 años embarazada, quien relató a los uniformados que minutos antes había sido brutalmente atacada por su ex pareja, Matías S. (28), quien reside en el mencionado inquilinato, e incluso llegó a ser amenazada de muerte.

 

Los voceros del caso detallaron que el escándalo suscitado en la pieza movilizó a los vecinos de la zona, quienes no dudaron en intervenir y rescatar a la muchacha. Pero eso no fue para nada sencillo, ya que indicaron que el agresor se encontraba totalmente descontrolado y para poder separarlo de la mujer tuvieron que inmovilizarlo entre varios y maniatarlo hasta la llegada de la Policía.

 

Golpeada y arrastrada
Efectivamente, cuando los uniformados llegaron el hombre estaba reducido, por lo que tras las labores de rigor en la escena fue subido al patrullero y trasladado a sede policial, donde quedó alojado a disposición del Juzgado de Instrucción interviniente.

 

La muchacha por su parte, también fue atendida por el personal policial, quienes constataron que la víctima presentaba heridas en el rostro.

 

Posteriormente, la joven fue llevada hasta la Comisaría de la Mujer de la Unidad Regional I, donde radicó la correspondiente denuncia por lesiones y amenazas en contra de su ex pareja.

 

En esa instancia, la muchacha relató que también es madre de un pequeño de dos años, a quien esa tarde había llevado hasta inquilinato en cuestión para que pase algunas horas junto a su padre.

 

Según indicó, la visita transcurría con normalidad, hasta que en determinado momento fue golpeada, tomada de los pelos e incluso arrastrada por el suelo algunos metros por el sujeto.

 

Ante la Policía, la joven señaló que el sujeto se encuentra gozando de libertad condicional por una condena emitida por la Justicia, pero esto aún no fue certificado.

 

Tras la denuncia, la muchacha continúo recibiendo asistencia de parte del gabinete multidisciplinario de la Policía.