25.08 

 

El voto unánime de los ediles de la capital para avanzar con la expropiación de la casa Sucar parecía marcar el cierre del conflicto por la protección de este inmueble. Pero la sombra de un edificio de 18 pisos sobre esa misma cuadra ha generado temor en quienes defienden el valor patrimonial y cultural de esa zona, que aún carece de una norma que la proteja de los avances inmobiliarios.

“La demora en el tratamiento del proyecto de ordenanza atenta contra la preservación del patrimonio de la ciudad, frente al avance veloz de nuevos emprendimientos inmobiliarios”, señala parte de una nota que las arquitectas Ana Lía Chiarello y Daniela Moreno, del Instituto de Historia y Patrimonio de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UNT, enviaron al presidente del Concejo Deliberante, Javier Aybar.

Luego de una larga disputa, la Municipalidad tomó posesión de la casa Sucar 

En la misiva no hacen referencia a una construcción en particular, sino que reclaman celeridad en el tratamiento y aprobación de la ordenanza que presentó el Ejecutivo municipal luego de que se aprobara la expropiación de la casa Sucar.

“Con ese proyecto se busca la protección de todo el boulevar”, precisó Luis Lobo Chaklián, subsecretario de Planificación Urbana de la capital. Desde hace días corre la voz de que una constructora tiene proyectado un edificio de 18 pisos pegado a esa casa. Fuentes municipales confirmaron que hay un pedido de demolición de una de las viviendas linderas.

Las arquitectas remarcaron que es importante la sanción de esta ordenanza, “que prevé declarar de Interés Municipal al sector urbano correspondiente al área especial del Código de Planeamiento comprendido entre las calles Santiago del Estero y avenida Sarmiento”.

El Concejo Deliberante aprobó la expropiación de la casa Sucar 

Actualmente, el proyecto tiene dictamen favorable de la comisión de Obras Públicas y resta que sea tratado por la comisión de Planeamiento y Estética y luego por la de Peticiones, que preside Sandra Manzone. “Como Concejo estamos en mora en el tratamiento de este proyecto”, reconoció la concejala, pero no dio precisiones de cuándo podría estar listo para ir al recinto.

La lucha para evitar la demolición de esta casa fue llevada adelante desde distintos sectores. Durante semanas vecinos se reunieron en la puerta de ese inmueble para enviarle un claro mensaje al Gobierno y pedirle que la fiebre inmobiliaria no avanzara sobre el patrimonio arquitectónico. Lo lograron.

El municipio recogió el guante que había tirado el gobierno de Juan Manzur y decidió expropiar la casa por una cifra cercana a los $ 30 millones. Un mes después ingresó un proyecto de ordenanza para modificar un artículo del Código de Planeamiento (CPU). “En el marco de la revalorización en marzo se solicitó la modificación del artículo 41 del CPU para que se preservara la zona que va a ser destinada a paseo urbano y se protegieran las tres casas que forman el conjunto y no se permitan edificios en altura”, resumió Manzone.

Hoy, la demora en la aprobación de esta norma municipal ha vuelto a poner el peligro la preservación que se pretendía.