Los puntos de carga de YPF ya comenzaron a instalarse.

Todavía no se afianzó la idea de los autos eléctricos en la Argentina y ya existe un cruce por la comercialización del combustible. Edesur, empresa proveedora, reclamó la posición de YPF, que ya instaló surtidores en diferentes puntos del país.

La empresa que comercializa la energía eléctrica en la mitad de Capital Federal y parte del conurbano, elevó un reclamo formal al Ente Nacional Regulador de Electricidad ya que, según su postura, la petrolera nacional infringe las normas establecidas en el contrato de privatización.

En las últimas semanas, YPF puso en marcha la instalación de surtidores eléctricos, el primero de ellos en Palermo. Por el momento, no está operativo, pero el conflicto surgió de inmediato. Según la proveedora de energía, el contrato firmado por la concesión establece que Edesur es la única que puede distribuir y comercializar la electricidad, con exclusividad.

Además, en la misma nota enviada al ENRE, la firma de capitales europeos aclara que en el mismo vínculo se aclara que nadie puede subdistribuir o vender la producción de Edesur.

Tal como le adelantaban a Parabrisas el año pasado, la suministradora estaba avanzando en la instalación de puntos de carga eléctrica para vehículos. En parte gracias a la experiencia obtenida en el Europa por el grupo italiano que nuclea a Edesur.

El conflicto llega a destiempo del cambio de modelo que se busca instaurar en el país. Primero, a comienzos de año, se recortaron los aranceles para los vehículos alternativos. Esto produjo un fuerte descenso en el precio de híbridos como el Toyota Prius, pero además incentivó a marcas a importar autos ecológicos: Renault Kangoo ZEPorsche Cayenne Hybrid (que ya se comercializó aquí), Nissan Leaf o la versión sin emisiones del Volkswagen Golf.