Crece la venta de viviendas, el patentamiento de autos y motos y la refacción de hogares. ¿Qué hay detrás de ello? La explosión violenta en los últimos meses del crédito para todo, el motor hasta ahora inesperado de la reactivación de la economía que está llevando a algunos consultores a revisar al alza sus proyecciones para el año que viene, cuando además ven que un millón de personas (la mitad del total) ya tomaron créditos bajo el régimen Argenta y hasta ahora lanzan microcréditos para financiar la conexión de hogares carenciados a la red de gas.

El dato primordial a tener en cuenta es que el ratio de crédito a PBI para la primera mitad del año es 11%, como marcan datos de EcoGo. Ese porcentaje aumenta a 12,3% cuando se considera el financiamiento en dólares. Y si bien el máximo histórico no queda tan lejos (13%), varios creen que el techo todavía queda lejos. También hay que tener en cuenta que el Banco Central estima que los préstamos en pesos al sector privado aumentaron en septiembre una variación interanual del orden del 38,9% respecto del mismo mes del año pasado, marcado por un aceleramiento de 4,6%. Los grandes motores que traccionan la nueva oferta de créditos son los hipotecarios. Ayer, el Banco Central presentó el Informe Monetario de septiembre, donde puntualizó: en doce meses los créditos hipotecarios saltaron 67% y, sólo en septiembre, los personales están 57% sobre el mismo mes del año pasado. Tal es el impacto del crédito que el jefe del BCRA, Federico Sturzenegger, en la Cámara de la Construcción habló más de política de vivienda que de tasas. “El resultado de este país será que en veinte años no habrá déficit habitacional ni asentamientos precarios”, disparó.

Impacto macro. “El crédito tradicionalmente es bastante útil como indicador adelantado de la actividad”, ofrece Guido Lorenzo, de la consultora ACM. Las estrellas del impulso en créditos fueron los préstamos que tienen “garantía” real, como los créditos prendarios y las hipotecas, que crecieron un 8% entre agosto y septiembre de este año, comparado con un aumento del crédito total estimado en 4%. El economista apunta que un crecimiento de los créditos del sector privado les sigue a períodos de recesión o estancamiento económico, y que considera que va a mantenerse en alza de cara a 2018, con los elementos potenciadores que eso implica. “Es una variable de doble filo, no hay que despreocuparse del todo”, finaliza.

La distribución de los créditos tiende fuertemente a los hipotecarios (46,3%) y el consumo (35,9%), de acuerdo a datos de agosto de EcoGo, lo cual plantea potencial para un reactivamiento del consumo de cara al año próximo. Sin embargo, desde la consultora advierten que el incremento del crédito necesario para influir en un aumento en PBI depende de “la sostenibilidad del financiamiento externo mientras se corrige el desequilibrio fiscal”. Otro punto notado por la consultora es la diferencia de tasas entre las Lebacs y las tasas pasivas de los bancos, que actualmente no permite una transferencia desde las Lebacs hacia el sistema financiero, dinamizando el crédito al sector privado.

Un factor a tomar en cuenta es el rol de los instrumentos indexados, sumado a una posible revivencia de la inflación. Esto afectaría negativamente las posibilidades de pago de préstamos de ese tipo, como los indexados por UVA, que desde su lanzamiento ya alcanzaron otorgamientos por $ 27.500 millones. Sin embargo, la duración de los préstamos en alza indica que se sostendrán en el tiempo, entrando al año próximo. “Antes, la gran mayoría de los créditos que había dando vueltas eran para consumo, de corto plazo, entonces eran más volátiles”, compara Luz García Balcarce, coordinadora de Análisis Económico de Ecolatina. La diferencia también se ve en los consumos aplicados por los préstamos personales ahora, los cuales en el acumulado entre enero y septiembre registran un aumento del 40% y una proporción de los mismos es dirigida a bienes durables.

 

El costo de crecer vía deuda

 

Un riesgo notado por aquellos que miran con preocupación en lugar de anticipación el crecimiento de las distintas ofertas de préstamos privados es la posibilidad de que se expanda hasta llegar a una crisis. Desde EcoGo apuntaron algunos casos en que una expansión del crédito privado llevó a resultados distintos:

◆ En EE.UU. desde mediados de los 80 el endeudamiento de las familias se duplicó para compensar un crecimiento marginal en los salarios (de 50% del PIB en 1985 a casi 100% en la previa a la crisis subprime).

◆ En la Argentina, durante la convertibilidad, el aumento en el desempleo fue compensado con un aumento del crédito al sector privado que, después de haber sido licuado con dos hiperinflaciones entre los 80 y los 90, llegó a alcanzar 24% del PIB en 2001.

◆ Los países limítrofes de la Unión Europea experimentaron un salto en el crédito a las familias, que llegó a alcanzar 88% del PIB en España y 69% del PIB en Grecia.