Como en cada discurso público, Nicolás Maduro volvió a apuntar contra Donald Trump este domingo, a quien acusó de ser "el jefe de la oposición venezolana". Asimismo, en tono irónico, le agradeció por haberlo hecho "famoso en todo el mundo".

"Es un honor que el jefe del imperio no pasa un día sin nombrarme", indicó el presidente venezolano, quien acaba de regresar de viaje de Rusia, Bielorrusia y Turquía.

"Quiere decir que algo bueno estoy haciendo", agregó Maduro, entre risas, durante su programa dominical en la televisión estatal.

La Casa Blanca ha ampliado en los últimos meses sanciones individuales contra algunos funcionarios chavistas, entre ellos Maduro, y prohibió nuevas transacciones de deuda con Caracas, alegando que Venezuela es un país corrupto y se ha convertido en una dictadura represiva.

 

Trump ha criticado repetidamente a Maduro y a su revolución socialista en público y en reuniones con otros jefes de Estado.

"Donald Trump ha asumido ser el jefe de la oposición venezolana", afirmó el mandatario chavista, quien ha gobernado el país desde el 2013, pero que ha visto el desplome de su popularidad en medio de la profunda crisis económica.

"Trump me ha hecho famoso en el mundo. Cada vez que me nombra, más me quieren", ironizó tras asegurar que ha sido aclamado por el público en el extranjero en su reciente visita en momentos que su relación con Washington está en el más bajo nivel de los últimos tiempos.

Maduro comentó que sostuvo una reunión de una hora y media con su homólogo ruso, Vladimir Putin, en la que conversaron, entre otros temas, la posibilidad de comercializar el petróleo venezolano en rublos debido a las sanciones financieras estadounidenses.

"Un mundo entero se le abre a Venezuela a raíz de ese proceso de sanciones de Trump", sostuvo Maduro, quien también espera poder realizar transacciones comerciales en euros, yenes y rupias.

Con información de Reuters