El exsecretario de Obras Públicas durante el kirchnerismo, José López, pactó una condena de un año y siete meses de prisión por la portación ilegal atenuada de una carabina semiautomática, la misma que portaba la madrugada del 14 de junio pasado, cuando irrumpió en el convento de General Rodríguez. 

El acuerdo en el que López reconoce la culpabilidad, es por el delito de portación de arma de uso civil, atenuado porque tenía la credencial de tenencia. A raíz de este hecho, López estará inhabilitado para portar armas. 

Previo al juicio, los abogados de López presentaron un peritaje en el que afirmaban que el exfuncionario kirchnerista era inimputable para ser sometido a juicio oral. Sin embargo, esa postura fue rechazada porque el peritaje oficial indicó que el detenido estaba en condiciones de ser sometido penalmente.

El mes pasado, además, el juez federal Daniel Rafecas mandó a juicio oral y público por "enriquecimiento ilícito de funcionario público" a López, a su esposa María Amalia Díaz y a la hermana Celia Inés Aparicio, la religiosa que recibió al exfuncionario cuando quiso ocultar unos nueve millones de dólares provenientes, según dijo, de "la política".

El magistrado también dispuso que vayan a juicio tres empresarios y a un abogado, que supuestamente fueron testaferros de López en las compras de un chalet en Dique Luján, partido de Tigre, y un departamento en el barrio de Recoleta.

López firmó el acuerdo con la fiscal de juicio Valeria Chapuis y ahora sólo resta que lo homologue la jueza correccional de Mercedes, Laura Pardini.