Fue lo que los investigadores llaman normalmente como el golpe perfecto. Allí no sólo encontraron esa importante cantidad de droga, sino que además ubicaron al que traía la sustancia desde el Litoral, los que la compraban y los que posteriormente la distribuían en esta y otras provincias.


Por esta causa, en febrero de 2014, fueron condenados en un juicio abreviado por transporte, tenencia y comercialización de estupefacientes, Esteban Hernán Vides, Nelson Ariel Barrios, Jesús Marcos González y Antonio Lobo.


Por el acuerdo al que arribaron el fiscal y los defensores, el Tribunal Oral Federal les terminó aplicando condenas de 5 años y 11 meses. Todos los sentenciados comenzaron a recuperar la libertad en forma condicional desde junio de 2015. En junio de este año se les tendría que haber dado por cumplida la pena que les impuso el tribunal.


Sin embargo, el hombre más valioso que fue atrapado en ese momento fue un tal Federico “Morenita” Marín, para muchos un desconocido, pero que actualmente es uno de los narcos más buscados en todo el país, al ser uno de los jefes de las bandas oriundas de Itatí que trasladaban marihuana a todo el país.


A los meses de haber quedado tras las rejas, en un cambio de guardia, un policía descubrió que Marín estaba fuera de su calabozo y que se preparaba para escaparse. Su intento de fuga quedó trunco, pero el personal de la seccional 7ª quedó en la mira porque habrían recibido un soborno para que se escapara. Fue trasladado al penal de Villa Urquiza, hasta que quedó en libertad porque habían pasado más de dos años sin que fuese sometido a juicio.

 


Cuando la fecha de juicio se aproximaba, Marín nunca más se volvió a presentar, por lo que fue declarado prófugo por la Justicia Federal. Meses después, al estallar el escándalo en Itatí -donde fueron detenidos el intendente de esa ciudad y su vice porque habrían liderado una organización narco- su nombre volvió a cobrar fuerza.


“Morenita” no pertenece a ese grupo, sino a otro que actuaba de forma paralela y al que se lo acusó de movilizar unos 6.000 kilos de marihuana semanales. La traía desde Paraguay y la distribuía a diferentes puntos del país, entre ellos Tucumán.