La senadora electa Cristina Fernández de Kirchner volvió de un acto en Tucumán hacia la ciudad de Buenos Aires en el avión oficial de la gobernación de Santiago del Estero. ¿Los motivos? El ministro de salud de esa provincia, Luis Martínez, debía viajar hacia Capital para la asunción del nuevo Ministro de Salud de la República Argentina, Adolfo Rubinstein. Rápida de reflejos, la exmandataria hizo "dedo" y pudo volver antes de tiempo. 

La historia fue así: el domingo 19 de noviembre, Cristina viajó a Tucumán por Aerolíneas Argentinas por el Encuentro de Mujeres Peronistas del Norte Grande, y tenía pasajes para regresar a Buenos Aires este martes en la misma compañía que partía desde Tucumán a las 15:25hs. En paralelo, el ministro Martínez, tenía previsto viajar anoche a la Ciudad de Buenos Aires en el avión oficial patente LQ-BFS.

Voceros de la expresidenta confirmaron la información y señalaron a PERFIL que "el gobierno de Santiago del Estero le ofreció a Cristina viajar anoche junto al ministro". Luego, no dejaron de sorprenderse por la filtración: "Llama la atención el nivel seguimiento personal que el Gobierno y sus fuerzas, en este caso la PSA, tienen sobre los dirigentes de la oposición".

Por su parte, fuentes de Ministerio de Salud de la Provincia norteña argumentaron a este medio que "el ministro recibió la solicitud de un colega de llevar en ese vuelo a la ex presidenta, que estaba en Tucumán y no tenía vuelo hasta el día siguiente a la tarde, para lo cual ella se acercaría hasta Santiago en auto (...) el ministro realizó la consulta con la gobernadora, quien indicó que, en caso de disponer de lugar en el vuelo, no veía inconveniente a la solicitud".

Por otra parte, dejaron en claro que "no era un avión sanitario" y detallaron: "La provincia tiene dos helicópteros, de los cuales 1 es sanitario, y 5 aviones, de los cuales 3 son sanitarios. Este no era uno de esos 3 aviones".