Delicia Luna, pobladora de Ingeniero Juárez, negó que los efectivos de la Policía hayan iniciado un ataque contra originarios y aseguró, por el contrario, que “fueron éstos los que atacaron con salvajismo a los uniformados. Y cuando mi madre quiso que se calmaran, fue violentada brutalmente y debió estar varios días en el hospital por las heridas sufridas”. 


Tanto Delicia como Benicia, su madre, son originarias. 
Advirtió que “lo sucedido cobró notoriedad a partir de publicaciones periodísticas nacionales y en las redes sociales, donde se expuso un contexto muy disímil, presentándose a los uniformados como represores de chicos aborígenes sólo por su condición de nativos”.

El hecho ocurrió a principios de esta semana en Ingeniero Juárez, a primeras horas de la noche, cuando un grupo de jóvenes, según narra Delicia y aprueba su madre Benicia, “al pretender disuadir a estos muchachos, que -deduce- estarían bajo los efectos de alguna sustancia, atacaron con brutalidad sin motivo a los policías que realizaban una ronda de prevención en el barrio “50 Viviendas”.