“Para quienes no tenían qué comer, el anuncio era un paraíso”, fue unas de las frases que utilizó unos los principales testigos de la investigación por el descuartizamiento de dos hermanitos en un ritual satánico en tierras brasileñas después de contar que las víctimas fueron engañadas con la ilusión de dar un paseo en Brasil, con mucha comida y diversión.


El crudo relato fue difundido en las últimas horas por el portal Jornal NH de Novo Hamburgo, el cual también consignó el posible itinerario por el cual pudieron atravesar las víctimas desde su captura hasta su sacrificio.


Es que los investigadores brasileños parecen tener ya la plena certeza de que los hermanos -un niño de entre 8 y 9 años y una niña de entre 10 y 12- son oriundos de Corrientes, donde fueron secuestrados o intercambiados por Jorge Adrián Alves, el hombre de nacionalidad argentina que aparece en el listado de implicados y que aún permanece en condición de prófugo.


“La información preponderante es que son de Corrientes”, aseguró una fuente consultada por El Territorio respecto de esta situación. En este contexto, Jornal NH consignó que el mismo testigo clave de la pesquisa indicó que las víctimas provienen de un “lugar de Corrientes donde los nativos trabajan por 5, 10 o 15 reales por día, principalmente en actividades vinculadas a la pesca en el río Paraná o a la crianza de ganado”.


Sobre esas declaraciones es que los pesquisas brasileños se basan para tener como pista firme a la provincia de Corrientes. Pero a eso también se le debe sumar el hecho de que el argentino buscado sería un sujeto que conoce y tiene vínculos tanto en esa provincia como en Misiones.


Como se publicó en la víspera, se cree que este sujeto habría cumplido el rol de conseguir los niños para el sacrificio y en Corrientes los obtuvo a cambio de un camión robado.


Ahora, Jornal NH publicó que los niños fueron obtenidos en la vecina provincia y engañados bajo el pretexto de dar un paseo en Brasil, tras lo cual fueron llevados hasta Novo Hamburgo, donde fueron esclavizados hasta un día antes de ser llevados a Gravataí, otro municipio del estado de Río Grande Do Sul, ubicado a pocos kilómetros de Porto Alegre. 


En contrapartida a estas revelaciones, el punto sobre el cual aún no pueden tener información los pesquisas brasileños refiere a cuándo se habría llevado a cabo el traslado de los niños. Por eso, desde el vecino país se trazaron como estrategia revisar los pasos fronterizos que Alves pudo haber dejado registrado en el último año y medio.


Sobre Alves pesa una orden de prisión preventiva por 30 días a cumplimentarse desde el día que sea capturado, pero desde diciembre no hay pista sobre su paradero. Se sabe que el hombre vivió hasta principios de enero en el barrio Lomba Grande de Novo Hamburgo -donde en septiembre fueron hallados los cuerpos descuartizados- y que aparentemente trabajaba para dos de los empresarios inmobiliarios que pagaron 25.000 reales para realizar el ritual satánico en el templo de Silvio “El Brujo” Fernandes Rodrígues, detenido desde diciembre.


“En ningún momento paramos con la búsqueda de este extranjero, que anda armado y tiene antecedentes criminales”, manifestó el delegado de la investigación, Moacir Fermino, según añadió el mismo portal de noticias de Novo Hamburgo.


Sin pedidos formales

Frente a este panorama, desde el consulado argentino en Porto Alegre se mostraron cautos y expresaron que “todavía no hay ningún pedido formal para iniciar una investigación en Argentina y/o librar algún pedido de captura para el sospechoso”.


“Estamos en contacto con las autoridades, pero lo que sabemos es lo que se hace público en los medios de comunicación, hay un secreto de sumario del cual ni los abogados de los detenidos aún pudieron torcer”, añadieron.


Respecto del sospechoso, indicaron: “Nos pidieron información suya, pero su identidad no la registramos en ningún trámite ni nada acá por la zona”.


Respuestas similares fueron las obtenidas por El Territorio tanto de parte de la Policía de Misiones como de Corrientes.


Un vocero de la fuerza local indicó que “oficialmente todavía no tenemos nada. Hay mucha información dando vueltas pero no tenemos la parte oficial en la que nos podamos basar para una investigación”. A pesar de ello, adelantaron que de requerir de su colaboración, no tendrán inconvenientes de prestar recursos y colaborar en lo que se requiera.


Las respuestas obtenidas en Corrientes fueron prácticamente idénticas. Ayer tomaron conocimiento del caso a través de los medios de comunicación y no habían recibido ningún pedido formal para colaborar en la investigación, a pesar del constante contacto que mantienen las unidades de la zona costera al río Uruguay con sus pares del vecino país.


El caso

El caso comenzó a ser investigado el 4 de septiembre, cuando vecinos del barrio Lomba Grande de Novo Hamburgo encontraron restos humanos dentro de bolsas y cajas de cartón arrojadas en un matorral. Luego, la Policía revisó el perímetro y terminó dando con otro cadáver.


Los uniformados tejieron como primera hipótesis un crimen mafioso o un ajuste narco, pero los días pasaron y todo cambió. Nadie reclamó por los niños asesinados y eso llamó la atención de los pesquisas.


Posteriormente se llegó a la pista del templo satánico y recién en diciembre se detuvo al Brujo, a dos de sus seguidores y al hijo de uno de ellos.


En la investigación hay tres sujetos que permanecen prófugos, entre ellos el argentino.


Se cree que los niños fueron decapitados por medio de torniquetes y que durante el ritual incluso los asistentes practicaron canibalismo con las víctimas.