Mirta Magadalena Ocampo, madre del muchacho que recibió el tiro en el rostro, responsabilizó a la Policía del disparo y dijo que su hijo no formaba parte del grupo de manifestantes y no tenía nada que ver con la protesta, sino que cruzaba por el lugar acompañado de varios amigos y se dirigía a su casa después de haber participado de un partido de fútbol en una cancha de la zona.

“Mi hijo pasaba por ahí acompañado de sus otros hermanos y al querer cruzar la avenida para ir a la casa quedó en medio del enfrentamiento recibiendo al menos dos tiros en la cara”, describió a La Mañana la indignada mujer.

La víctima es Marcos Ramón Largo Ocampo y está internado en terapia intensiva del Hospital de Alta Complejidad. A raíz de las heridas sufridas fue operado de urgencia y perdió uno de sus ojos, pero su estado sigue siendo delicado porque también tiene comprometido el tabique nasal y está conectado a un respirador artificial.

“Mi hijo está muy mal y su vida corre serios riesgos por la brutalidad con que actuó la Policía”, sentenció Ocampo, quien afirmó haber sido testigo presencial de parte de los incidentes ya que por la proximidad de su vivienda corrió hasta el lugar de los hechos al enterarse por los vecinos que sus hijos estaban metidos en la revuelta. “Yo vi cuando un policía tenía a mi otro hijo apuntándole con su arma, ante lo cual le grité desesperadamente que no le mate. Incluso yo también tengo golpes y hematomas en el cuerpo ya que al ver lo que estaba sucediendo no dudé en salir en defensa de mis hijos”, remarcó.

La mujer insistió en que Marcos, que estaba acompañado de un grupo de amigos y de sus dos hermanos, no formaba parte del grupo de manifestantes. “Ellos venían de jugar fútbol y pasaron por el lugar porque es el camino a nuestra casa, no tenían nada que ver con la gente que estaba protestando y cortando la avenida”, reiteró, tras expresar su repudio por la brutalidad con que actuó la Policía reprimiendo sin ningún tipo de miramientos.

“Había mujeres con sus hijos pequeños, había gente muy mayor, pero a ellos nada le importó, comenzaron a disparar y a golpear a todos los que estaban en el lugar”, dijo la mujer, que anticipó que en las próximas horas hará la denuncia en los Tribunales.

“Ahora estoy metida en el Hospital atenta al estado de mi hijo pero ni bien pueda voy a hacer la denuncia de un hecho de la que fui víctima y testigo. Que más evidencia pueden pedir, acá está mi hijo luchando por su vida por el accionar criminal de algunos policías”, señaló Ocampo, quien afirmó haber escuchado cuando el jefe del operativo dio la orden de reprimir a los manifestantes y a todo aquel que se opusiera al accionar policial.