No será tan fácil establecer la totalidad de las circunstancias en que Julia Margarita Gálvez, de 54 años, perdió la vida ayer a la mañana, al ser embestida por un auto. Si bien la investigación está en el inicio, y se aguarda por un testimonio así como por los resultados periciales que se solicitaron, hay algo que a primera vista se entiende como clave para explicar la colisión: los charcos de agua sobre avenida Zanni, producto de la lluvia persistente al momento del fatal siniestro vial.
 
La información elemental sobre el hecho indica que la mujer habría ido caminando en sentido hacia el norte, al igual que se dirigía el Chevrolet Corsa II, conducido por un hombre de 35 años. Según se informó a UNO, al momento del impacto llovía copiosamente en la zona sur de Paraná, lo que ocasionó la formación de grandes charcos de agua sobre el asfalto sumamente deteriorado. En una avenida sin el elemental cordón cuneta, el agua tapaba cualquier límite entre cinta asfáltica y vereda. La iluminación artificial se encontraba en muy buen estado. Además, se indicó que el vehículo no presentaba ningún desperfecto que ocasionara la tragedia: los frenos, los limpia parabrisas y las luces funcionaban correctamente.
El auto impactó con la parte frontal a la víctima, quien golpeó su cabeza contra el parabrisas y luego cayó al asfalto. Según lo señalado por el médico forense (aún no está el informe de la autopsia completo), se constató en el cuerpo de la mujer un golpe en la pierna derecha y en el cráneo.
El conductor del auto fue detenido en el momento y trasladado a la Alcaidía de Tribunales. Le practicaron extracción de sangre y orina, muestras que fueron enviadas al Laboratorio de Criminalística para establecer si estaba bajo efectos del alcohol o de estupefacientes.
En el lugar del hecho trabajaron los peritos de la División Accidentología Vial (de la Dirección Criminalística), para conocer la dinámica del hecho. Debido a las condiciones climáticas y al agua acumulada sobre la calle, la recolección de indicios fue más difícil que lo habitual, lo que a su vez complicaría establecer en forma objetiva la velocidad a la que transitaba el auto al momento de chocar a la mujer.
Por otro lado, se espera conocer la versión del único testigo del hecho, el acompañante del vehículo. Su relato sería importante para dilucidar cuál fue la conducta de la mujer en los instantes previos al impacto, aunque también se comprende que tendría cierta parcialidad debido a la relación con el conductor.
Se presume que la víctima del hecho pisaba el asfalto al momento de ser embestida, pero aún no se puede determinar si cruzaba la avenida, debido a que el golpe lo recibió en la pierna derecha, o iba caminando sobre el asfalto, de espaldas al auto, esquivando los charcos.
 
Atrapados en el auto
Luego de un fin de semana largo trágico en la autovía nacional 14, en este que acaba de pasar no se registraron fatalidades pero sí algunos siniestros con lesionados. Se destacó el que sucedió en el sur de la provincia, en Ceibas, donde los ocupantes de un auto Toyota Corolla (un hombre de 49 años y una mujer de 34) debieron ser trasladados al hospital de dicha localidad luego de protagonizar un accidente que, afortunadamente, no les ocasionó más que golpes y heridas leves. Los Bomberos Voluntarios debieron desplegar un operativo de rescate para sacar a los ocupantes del vehículo. El auto dio varios tumbos y el techo había quedado aplastado, lo que dificultó el trabajo de los rescatistas.
Por otro lado, se informó que Matías Heis, el joven de 28 años sobreviviente de la tragedia vial ocurrida el domingo 1° de abril en la ruta 14 en Gualeguaychú, fue derivado al hospital Universitario Austral de Pilar, tras estar internado en el Centenario. Presenta una grave lesión cerebral, en tanto su hermano y otro hombre fallecieron en el acto tras el choque.