Juliano Salierno
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Una megacausa para juzgar a una banda de narcotraficantes con base en Santa Fe y Santo Tomé, pero de escala territorial nacional, podría radicarse en la justicia federal de Santa Fe, luego del pedido realizado esta semana por el juez Federal N° 2, Francisco Miño que se declaró competente para intervenir en tres causas que se siguen en los tribunales de Salta, Misiones y Reconquista. 


El magistrado local solicitó el lunes a sus pares de cada una de esas jurisdicciones, que se inhiban de continuar investigando y que remitan las actuaciones a su juzgado, para unificarlas con una investigación emprendida por el fiscal federal N° 2, Walter Rodríguez, y por la cual el 4 de abril se realizaron 23 allanamientos, seis personas quedaron detenidas y se produjo el secuestro de droga.


En su dictamen del 22 de marzo último, el fiscal Rodríguez solicitó una batería de medidas probatorias tendientes a desbaratar la organización criminal de escala territorial, encabezada por el sargento de policía Edgardo Oscar Baigoria, considerado el jefe “del negocio de la cocaína” en Santa Fe; y por Emanuel Maximiliano González, éste último también socio de una de las empresas atribuidas a las hijas de Luis Alberto Paz -el padre del narco asesinado en Rosario, Martín “Fantasma” Paz, cuyo crimen dio origen al juicio contra Los Monos-.


Además de la prueba recolectada a nivel local para incrimanar a ambos, para la fiscalía a cargo de Rodríguez, los dos se encuentran vinculados con hechos ocurridos en otros puntos del país donde se investiga el tráfico de estupefacientes. Existen cuatro causas concretas, todas posteriores a diciembre de 2015, en las que se hallaron valiosas escuchas en las que los personajes y las relaciones personales se repiten de manera casi escandalosa. 


De las cuatro, sólo la primera quedó marginada del pedido judicial, puesto que se encuentra con sentencia definitiva, en la que dos hombres -el cuñado de Baigoria y un policía de Santa Fe- fueron condenados a 4 y 7 años de prisión por introducir al país 32 kilos y medio de cocaína vía Clorinda, en la provincia de Formosa (ver “Dos condenados en Formosa”). Las tres restantes refieren a las llamadas causas “Apóstoles”, “Salta” y “Reconquista” (ver “casos”).


Dos gendarmes


El fiscal Rodríguez advirtió a lo largo de su trabajo que la fragmentación de la información que manejan los operadores judiciales hizo que hasta el momento no se pudiera conectar a los ahora imputados con cada uno de los hechos. Es por ello que a partir de la evidencia recolectada solicitó indagatoria para Baigoria y González, considerados los jefes de una empresa criminal dedicada al tráfico de drogas internacional.


El viernes pasados los dos fueron indagados en el juzgado federal del Dr. Miño bajo la figura delictiva de “organizadores de tráfico de estupefacientes” (Arts. 7° de la ley n° 23.737) agravado en el caso de Baigoria por la calidad de funcionario público encargado de la prevención.


El mismo día fueron impuestos de los hechos el resto de los coimputados: los dos agentes de Gendarmería Nacional, Damián Omar “Perro” Sosa (quien ya se encontraba incriminado en la causa por la que fuera desbaratada la banda del “Zurdo” Sergio Villarroel en Alto Verde); y Santiago Armando Alejo, quienes también permanecen privados de la libertad desde el 4 de abril. Los gendarmes fueron acusados por el delito de “encubrimiento, agravado por ser un delito especialmente grave, su condición policial y el ánimo de lucro”.


El quinto detenido fue Carlos Alberto “Tincho” Ferrero, un santotomesino que se dedicaba a la venta de dólares fuera del mercado oficial. Para la Justicia, el “arbolito” que tenía su parada en San Martín y Tucumán, en la esquina de una conocida casa de cambio local, habría “facilitado elementos para el tráfico” (art. 10 ley 23.737), es decir, proveía los dólares para comprar la droga en Bolivia y Paraguay. Ferrero es el único que recuperó la libertad, ya que fue excarcelado este miércoles.


Por último, fue apresado Carlos Alberto Mansilla, distribuidor y vendedor al menudeo, que forma parte de una segunda línea de la organización. En su caso, además de las escuchas, existen documentos que lo ligan a la banda, por ejemplo una autorización para manejar un Fiat Uno propiedad de Baigoria con el que habrían cruzado varias veces la frontera. 


Megacausa


Como resultado del devenir judicial, el juez Miño se declaró competente en tres causas, la primera es un expediente NN que fue archivado el año pasado en el Juzgado Federal de Posadas, provincia de Misiones; otro en el Juzgado Federal N° 1 de Salta, caratulado “Correa, Jorge Ramón s/ Inf. Ley 23.737”; y por último en una causa que está a cargo del juez federal de Reconquista, Aldo Alurralde, en la que se investiga el nexo entre los proveedores de cocaína hacia el norte provincial. 


En relación a ésta última hubo recientes allanamientos -17 de marzo de 2018-, en una vivienda ubicada sobre la Ruta 19, km. 2,1 de Santo Tomé, donde fue detenido Jorge Rafael Amarillo, alias “Tato”, con un kilo de marihuana y 700 gramos de cocaína bajo su órbita de custodia.


Ahora resta esperar qué determinación adoptan los titulares de cada juzgado interpelado para que declinen su competencia. De concretarse el pedido del juez Miño, se estaría a las puertas de una megacausa, en la que en un futuro cercano podrían ventilarse una multiplicidad de hechos y un número importante de personas podrían ser juzgadas como miembros de una organización de tráfico de drogas de gran escala.

 

  El caso “Apóstoles”


El 8 de julio de 2016 se secuestraron 518 kilos de marihuana en zona rural de la localidad de Apóstoles, provincia de Misiones. Como la causa era N.N. pasó a archivo el 9 de octubre del año pasado. Sin embargo, para la fiscalía santafesina, existen elementos que permiten conocer que el mismo día del hallazgo, apenas pasada la medianoche, se montó un operativo cerrojo en la zona rural de Apóstoles en busca de dos vehículos -una camioneta Ford Ranger roja PEF787 y un auto Suzuki Fun también rojo patente EHF271-, el último de los cuales fue interceptado en el cruce de las rutas provinciales N° 10 y 4. A bordo del auto iban el “Cabezón” Baigoría, junto con otros dos sujetos de apellido Medina y Da Silva; además de un documento de un tal Fedorichek y la cédula de una camioneta Ranger a nombre de la misma persona. Uno de los gendarmes que estaba en el retén contó que la camioneta se introdujo en un yerbal a alta velocidad y que a pesar de que intentaron seguirla la perdieron de vista.


La droga fue hallada a 10 km del control de Gendarmería. Sin embargo, la justicia federal de Posadas ordenó liberar a los tres hombres ese mismo día.


No es causal que el 6 de julio -dos días antes del hallazgo de la droga- González, ingresó a Paraguay en un colectivo Crucero del Norte por el cruce fronterizo El Dorado, para regresar en el mismo día. Surge de las actas oficiales que el hombre que luego fuera detenido en el auto (Lucas Da Silva), ingresó al país el mismo día con diferencia de minutos respecto de González.

 

El caso “Salta” 


El Juzgado Federal N° 1 de Salta tiene entre sus causas una iniciada el 13 de diciembre de 2017, cuando en ruta provincial N° 5, km 115, la Sección Las Lajitas de Gendarmería Nacional detuvo al conductor de una camioneta Chevrolet S-10 gris patente ENM597, al mando del misionero Jorge Ramón Correa. Los gendarmes secuestraron 4,140 kilos de cocaína escondidos en la rueda de auxilio.


Para la fiscalía santafesina Baigoría utilizó ese vehículo en Santa Fe. El 13 de noviembre de 2017 Correa viajó a Santa Fe y junto con Baigoría fueron a la escribanía de 1° de Mayo al 2100, donde se firmó un poder para autorizar a Baigoría para manejar la camioneta del misionero detenido en Salta. En el transcurso del mes hasta el hallazgo de la droga existen escuchas que lo colocan a Baigoría negociando el cargamento.


En ese entonces los gendarmes ya habían detectados sucesivos viajes de Baigoria y González a las provincias de Salta, pero también a Jujuy y Santiago del Estero, presumiblemente para conseguir la droga que luego distribuían en Santa Fe.


Tras la caída de Correa, Baigoria recibió un llamado de la mujer del preso pidiendole asistencia, pero éste la desconoció. Acto seguido la mujer llamó a otra línea de Baigoria, pero el que atendió fue González, quien le informó de la detención de su marido, y le garantizó que le pondrían un abogado y que iba a ser asistida con dinero para sus gastos.

 

Foto: Archivo El Litoral


Caso “Santa Fe”

 

El mes pasado -17 de marzo- el juez federal de reconquista, Aldo Mario Alurralde, ordenó allanar un domicilio de la ruta 19 km 2,1 de Santo Tomé, donde fue detenido Jorge Rafael Amarillo, alias “Tato” -permanece detenido-. En su casa secuestraron un kilo de marihuana y 700 gramos de cocaína.


El operativo derivó en la detención de cuatro personas, acusadas de formar parte de una red de proveedores de cocaína con base en el departamento La Capital y sus distribuidores locales en el norte provincial. Se trata de una investigación iniciada hace un año aproximadamente. Estuvo a cargo de la Unidad de Procedimientos Judiciales (Uniprojud) de Gendarmería Nacional, con sede en Avellaneda, y contó con la colaboración de efectivos de la misma fuerza nacional, de Santa Fe.


Media docena de allanamientos se realizaron a primera hora del sábado 17 de marzo (3 en Reconquista, 2 en Santo Tomé y 1 en Santa Fe), producto de los cuales se secuestraron 1,5 kilo de cocaína y 1,5 kilo de marihuana, entre otros elementos de interés para la causa.


En ese entonces, fuentes del caso aseguraron a El Litoral que “más allá de la marihuana secuestrada, el grueso del negocio era la cocaína”, puesto que se trata de “dos proveedores importantes” de dicha sustancia “de Santa Fe y Santo Tomé” que “tenían vinculación con Reconquista”.

 

César Andrés Castagnino y Javier Maximiliano Domínguez fueron apresados el 12 de diciembre de 2015 en un puesto fronterizo e Formosa con 32,5 kilos de cocaína.Foto: Archivo El Litoral


El cuñado y un policía

  Dos condenados en Formosa


La luz amarilla se encendió el 12 de diciembre de 2015, cuando Gendarmería detuvo en el puesto fronterizo “Fermín Rolón” de Clorinda, en la provincia de Formosa, al cuñado de Oscar Baigoria que viajaba junto con un policía santafesino de apellido Domínguez, a quienes se les incautaron 32,5 kilos de cocaína.


La causa tuvo su trámite y llegó a instancias de juicio oral, en el cual el Tribunal Oral Federal de Formosa condenó a César Andrés Castagnino (cuñado de Baigoria) a la pena de 4 años de prisión por transporte de estupefacientes; en tanto Javier Maximiliano Domínguez recibió una pena de 7 años de prisión por el mismo delito, agravado por su condición de funcionario policial.


Personal del Escuadrón N° 16 de Clorinda los interceptó a fines de 2015 cuando cruzaron la frontera con Paraguay a bordo de un auto Mercedes Benz B200 patente GWZ318 con la sustancia de origen ilícito.


Producto de escuchas telefónicas posteriores, se supo que César Castagnino es el hermano de la esposa del policía Baigoria. Pero la relación no acaba allí. La Justicia determinó luego que el propio Baigoria había viajado a Paraguay el 27 de noviembre de 2015, es decir dos semanas antes de que su cuñado fuera detenido con la droga; y lo hizo a bordo de un vehículo que está a nombre de la hermana del detenido.


Luego, los informes de aduana señalan que el mismo automóvil había ingresado al vecino país un mes antes -el 11 de septiembre de 2015-, ésta vez con Baigoria y que sería su socio, Emanuel M. González.


Y como si eso no fuera suficiente, la Justicia detectó escuchas entre el policía Domínguez -detenido en Formosa- y su esposa, con Baigoría para solicitar asistencia económica luego de lo ocurrido, como parte de un pacto previo en caso de ser atrapado. Entre los pedidos se incluye el de ponerle un abogado para que lo defienda, labor encomendada a la Dra. Hilda Knaeblein.


Para la fiscalía, la distancia de “los jefes” con la droga los mantiene alejados de posibles infortunios, que luego padecen sus enviados, con los que existe una especie de pacto de confianza y futura protección familiar en caso de caer en desgracia.