Otras fábricas de hilo, Alpargatas de Bella Vista, TN Platex de Monte Caseros e Iberá del barrio Laguna Brava de la Capital, hacen las cuentas semana a semana para ver cómo continúan sin despedir trabajadores porque las importaciones las mantiene bajo amenaza.

 

En el caso de la más grande, que es Tipoití, en la Capital, no se registraron despidos, pero la empresa acordó con los trabajadores una pauta salarial a la baja y está lejos de dar el 20 por ciento de incremento que se discutirá en paritarias este año.

 

A partir del caso de Esquina, donde Tenimbó comenzó su procedimiento de crisis y podría terminar en la quiebra, los trabajadores textiles de toda la provincia encendieron las alertas rojas ante la posibilidad de que se concreten nuevos despidos durante 2018.

 

El Gobierno de la Provincia no intervino de ninguna forma en la crítica situación de las fábricas textiles de Corrientes. Este martes hubo una reunión entre funcionarios y empresarios en el ministerio de Industrias, que lidera el dirigente del PRO Raúl Schiavi, pero hablaron de supuestas inversiones en biomasa que llegarían en 2019, sin hacer referencia a la triste realidad de los textiles.

 

Fuentes del sector industrial explicaron a Corrienteshoy.com que el Gobierno correntino podría haber presionado ante la administración de Mauricio Macri para que continúe el programa REPRO que significa un subsidio para pagar parte del salario de los trabajadores por el tiempo de un año.

 

Más allá de que Macri no dará marcha atrás con la apertura de importaciones y tampoco implementará ayudas para las fábricas, lo llamativo fue el gesto de los funcionarios provinciales que no acudieron de ninguna forma a la crítica situación de las textiles. Incluso, también hay silencios que alarman en la Legislatura provincial.

 

El REPRO fue creado en 2009 por la gestión de Cristina Kirchner para ayudar a las empresas que en ese año fueron afectadas por la crisis internacional. A su vez, el kirchnerismo mantuvo hasta 2015 un ingreso controlado de importaciones y las fábricas podían mantener sus clientes internos y también exportar sus productos.

 

Macri decidió eliminar el REPRO en 2017 y los últimos pagos se realizaron en diciembre pasado.

 

En paralelo, el Gobierno de Macri aumentó el ingreso de productos textiles importados y las fábricas comenzaron a echar trabajadores en Corrientes, Catamarca, Tucumán, La Pampa y otras provincias.

 

“Macri tomó la decisión de bajar subsidios y por eso también eliminó el REPRO, que podría haber servido para sostener a algunos de los trabajadores despedidos”, dijo un referente gremial en diálogo con este diario.

 

A partir de ahora, todo queda supeditado a la decisión de Macri de sostener o bajar el porcentaje de importados: el 60 por ciento de las ventas textiles dentro de la Argentina es actualmente de otros países y solo un 40 por ciento de mercado para la producción nacional, según datos del gremio textil.