La relaciones personales son parte importante de nuestras vidas y aunque no siempre son sencillas, son necesarias para nuestras emociones y sentimientos (lo queramos o no).

El problema está en que no muchas mujeres logran mantener relaciones sanas con sus amigos o novios debido a actitudes que en vez de alimentar positivamente su interacción con otros, solo son un veneno para todos los demás.

Mi objetivo con este post no es hacerte sentir mal, sino decirte verdades fuertes con las que si te identificas, lo mejor sería comenzar a trabajar en ellas para poder sentirte más feliz y comunicada con el mundo. Todas ellas lo único que provocarán, será alejar a las personas que más quieres en tu vida. La decisión es tuya.

Te sientes la más ‘bonita’ o la más ‘fea’ de todas

Te vas a los extremos y nunca logras un balance, tanto así que terminas desesperando y cansando a todos los que en algún momento quisieron ser parte de tu vida.

Juzgas a las personas y crees conocerlas por su apariencia o situación económica… tienes muchos prejuicios

Esto además de alejar a los que te rodean, provoca que tú misma te pierdas la oportunidad de conocer a diferentes tipos de personas.

No sabes escuchar, pero sí te gusta que te escuchen

Interrumpes, no pones atención y no le das la importancia a las palabras que los demás te están confiando.

Haces muchos berrinches

Cuando no sabes cómo resolver algo, simplemente explotas, te cierras y buscas que los demás resuelvan el problema por ti.

Tomas todo personal y eres muy conflictiva

Te sientes tan importante que crees que todo el mundo conspira contra ti.

Siempre quedas mal, cambias de planes y de parecer al último minuto

Aunque ya hayas confirmado que asistirás a un lugar, tu nunca vas y siempre pones pretextos, etc. Si estás con tu novio, no eres puntual o le cancelas cuando él ya va para tu casa.

No te gusta pagar lo tuyo… eres tacaña y no compartes

Aunque tengas el dinero, prefieres que otros gasten por ti.

Te gusta manipular

Si no tienes el control de todas tus relaciones, comienzas a enloquecer y a generar ansiedad.

Eres muy hiriente cuando te enojas

Cuando explotas dices cosas que lastiman horriblemente a las personas.

Hablas mal de todos

Aunque no haya razón, te gusta generar conflicto y dramas donde no tendría porqué haber.

Si quieres más consejos sinceros, ¡síguenos en Pinterest!

Vía eslamoda | Ver post original