La crisis económica se hace sentir, cada vez, con más fuerza en la provincia y el país y los microemprendedores representan uno de los sectores más afectados, tanto que se observa el cese de actividades en varios rubros y con ello la pérdida de fuentes de trabajo. 


Según un relevamiento realizado por La Mañana, quienes aún siguen con sus emprendimientos piensan en cerrar si la situación no mejora y coinciden en que las dificultades se acentuaron tras la asunción del presidente Mauricio Macri en el gobierno.

Señalaron que los principales obstáculos que impiden el desarrollo de las PyMEs están ligados al agudo proceso inflacionario, el aumento de las tarifas de los servicios públicos, sobre todo la energía eléctrica, los incrementos de los impuestos, la suba de los combustibles y la asfixia en materia impositiva; todo eso sumado a la caída del consumo. 

“Muchas veces pensamos en cerrar la panadería”

Juana María Duarte tiene una panadería familiar en el barrio Villa Hermosa y pasó de más de 150 kilos de harina por día, que vendía en productos panificados entre el 2014 y el 2015, a producir 30 kilos y existen jornadas en que no logra comercializar ni siquiera esa escasa cantidad.