POLICIALES   Más de 20 bomberos voluntarios de nuestra ciudad, a las órdenes del jefe del cuerpo activo comisario general Emilio Cornaglia, y cinco unidades fueron necesarias ayer para lograr extinguir un pavoroso incendio que se desató en un campo aledaño al predio que ocupaba la exestación de servicio San Lorenzo, de Av. Garibaldi al 1600.

En total fueron presa de las llamas unas doce hectáreas de árboles (paraísos y eucaliptus de distintos tamaños) y pastizales. Además, las llamas encontraron el ingrediente ideal, pastos secos o con poca humedad y un fuerte viento que soplaba del sector noreste. A las 11.38 se recibió el pedido de auxilio en el cuartel central e inmediatamente partió hacia el lugar la primera unidad con su dotación completa. Luego se sumarían más dotaciones y cuatro unidades más, por lo que en total trabajaron dos autobombas de primer ataque, dos cisternas de reabastecimiento y una camioneta. Pasado el mediodía, hacia las 12.20, fue necesario hacer sonar en tres oportunidades la sirena mayor del cuartel para convocar a más personal ya que la magnitud del incendio demandaba la presencia de más bomberos. Como consecuencia del incendio, uno de los bomberos resultó con quemaduras en una de sus manos y una de las unidades, el Unimog, en un momento quedó en medio de las llamas y los bomberos debieron trabajar rápidamente para evitar que sufriera daños mayores.