Antes de comenzar la jornada, la Vice-Intendente Graciela Tristany saludó a los alumnos y presentó a las coordinadoras.

En un dinámico encuentro, los jóvenes  dialogaron sobre la escuela  y su protagonismo, como lugar de referencia, contención y espacio de aprendizaje entre pares.

Además se vieron los distintos tipos de conductas experimentales, transgresoras, y desafiantes de las reglas sociales, los factores de protección centrales que tiene la escuela ante el consumo de drogas.

 
 

También se abordó el tema del  alcohol y la nocturnidad, mitos y creencias, riesgos y conductas perjudiciales,  como también el fortalecimiento del vínculo entre los adultos y los jóvenes.

El desafío es contribuir a que los jóvenes  transformen sus conductas en acciones preventivas cada vez más eficientes, reflexionar, unificar criterios y proveer de herramientas para fortalecer el trabajo en la comunidad escolar y propiciando experiencias conjuntas  con el convencimiento de que la escuela debe seguir siendo, luego de la familia, el ámbito social que más hay que cuidar como territorio de la prevención del consumo de alcohol y otras drogas.