Opinión

La Doctora y la justicia terrenal

“La Corte fija límites sólo cuando el Ejecutivo los invade”, confirma la Garganta. “Si no quieren cargársela, no limita a nadie”. Acontece que el cristinismo vuelve a la carga mediática y política contra “la invención del Partido Judicial” (cliquear). Es la alternativa escogida para resolver el dilema sustancial que alude a la identidad histórica. Avanzar, a través de justicieros propios, sobre aquel que comete la osadía de investigar al poder. Claves para interpretar el presente turbulento del período “lazarista”. Derivaciones inexorables del emblema Lázaro, por El Resucitado. Circunstancias que el portal trata desde sus inicios, para interpretar los atributos del poder que se instaló en mayo de 2003.

Macri y el límite a Massa

Mauricio Macri, El Niño Cincuentón, solía representar la obstrucción del límite. Difusa luz de interdicción.“Mi límite es Macri”, sostenía la señora Carrió, La Empresaria en Demoliciones (Dama pudorosa que hoy es su aliada).Entonces Macri era la frontera ideológicamente emblemática. La barrera que imponía un peaje ético.Más allá de Macri se situaba el territorio horrendo de la derecha. El neo liberalismo conservador.Más acá de Macri, en cambio, imperaba el costado progresista. El sendero bucólico que siempre iba a atravesar Hermes Binner, el John Wayne de El Hombre Quieto. O la señora Margarita Stolbizer, La Vecina Honorable. Hasta Alfonsín, El Alfonsinito, quien recurrió en algún momento a la cuestión del “límite a Macri”. Pero pronto se arrepintió.

Pragmatismo a la bartola

Pese a haberse agotado el aquí anunciado como “último mes de centralidad” (cliquear), La Doctora aún conserva la iniciativa. Actúa como si no fuera a irse nunca. Al menos, en materia internacional, donde hace y deshace en soledad, sin siquiera brindar la explicación que tampoco nadie le pide. Ni Mauricio ni Sergio. Por supuesto que tampoco Daniel va a pedirle a La Doctora que le rinda alguna cuenta.Aunque los tres se postulen para sucederla, no tienen la menor idea de los compromisos que se asumieron.

El juego del poder es para vivos y perversos

Trasciende que la resignada convivencia entre Daniel y La Doctora se consolidó cuando el Líder de la Línea Aire y Sol resultó fundamental para doblar el voto de cierto camarista gravitante. Acción que colocó el Caso Nisman en la antesala del archivo. Apenas un crimen de verano que amenazó con cargarse a La Doctora. Gracias a camaristas puntuales jueces señalados, los efectos inicialmente devastadores del crimen de verano se diluyeron en el otoño. Hasta transformarse a la fuerza en un suicidio.

El antiperonismo le ladra a la luna

“No aguanto cuatro años más de peronismo”, confirma la Garganta. “Prefiero irme del país”. La posibilidad que el cristinismo permanezca inquieta y atormenta. A través de Scioli. Con La Doctora detrás y La Cámpora a los costados. “¿Hasta cuando el populismo? ¡Por favor!”, insiste otra Garganta. Un coro pío de lamentos complementa el final del ciclo que a lo mejor se extiende. Como se extiende el temor a la confirmación de la continuidad. El incentivado sentimiento antiperonista atraviesa, en la actualidad, por uno de los períodos más intensos. Es distinto de aquel antiperonismo del primer lustro de los 50. Sin militares providenciales a los que recurrir, que hoy sobreviven adentro de la caja. No queda otra alternativa que desalojar, a los peronistas, mediante elecciones. Trasciende, por si no bastara, que el general Milani mantiene un prematuro cierre con Scioli. “Si no puedes con tu adversario, únete”, sentenció aquel aprendiz de Maquiavelo. Parafrasearlo es fácil. “Si no puedes con los peronistas y quieres sobrevivir, hazte peronista”.

De la Sota y sus contemporáneos

Sin “ánimo de agredir” (pag 57) José Manuel De la Sota refiere que “Scioli no es un líder, ni un gestor ni un conductor”.Se pregunta, desde el título del capítulo dedicado, si Scioli tiene alguna “idea propia”.Para el ensayista (Scioli) llegó siempre “enancado en una propuesta de otro”. Sea Menem, Duhalde o Kirchner. No obstante, el autor le tiende una soga.¿Para qué cambiar si hasta ahora le fue tan bien?

Gabriela vs Mauricio (y Horacio)

Cuando se le pregunta al diputado de PRO si está con Horacio o con Gabriela responde con calculada firmeza. “Con Mauricio. Estoy con Mauricio”. Porque está con Mauricio, por consiguiente, lo apoya a Horacio. Cuesta asumir que el competidor de la señora senadora Gabriela Michetti dista de ser Horacio Rodríguez Larreta, Jefe de Gabinete del Artificio Autónomo. Confronta con Mauricio Macri y la estructura aceitada del macricaputismo.

Antikirchnerismo bobo en el final de ciclo

Con las derivaciones transitoriamente aplacadas del crimen de Nisman, el cristinismo asume el riesgo de pensar en sucederse a sí mismo.Constatan que pueden quedarse. El final de ciclo es un mito que se extiende. Se dilata.La bomba económica, que vaticinaba Héctor Méndez, estaba plantada para que le estallara al sucesor. Ahora amenaza con explotar en pleno rostro de Scioli. Acaso de Randazzo. Dos máscaras, en definitiva, de La Doctora.

Reconstrucción de la Franja de Massa

Primero le instalaron el estancamiento. Y se estancó. Le instalaron después que se caía. Y cayó bastante. Le instalaron que se le había acabado el “combustible espiritual” de Ari Paluch. Y empezó a faltarle el dinero.En poco tiempo La Franja de Massa era una puerta giratoria.La divulgación de los defectos hostigaba las virtudes de Sergio, Renovador de la Permanencia. Incomparable en el trato con el pueblo, pero prefiere llamarlo “la gente”.“En algún momento el vivo te hace sentir que sos un idiota”, confirma la Garganta. “En eso Sergio se parece a Kirchner”.Otra Garganta ajusta la comparación.“Mezcla de Menem con Palito Ortega. Lo soltás en cualquier shopping y se le vienen encima para tocarlo, besarlo, fotografiarse”.La salida de Reutemann, Planta Permanente, hacia Macri, derivó en la pérdida simbólica que más lo perjudicó. Lo siguió Posse, El Hijo del Cholo. Y Sandro Guzmán, mini-gobernador de Escobar, que volvió a Scioli, Líder de la Línea Aire y Sol.En cambio Martín Insaurralde, El Novio del Suburbio, se le fue antes de haber aterrizado. Hacia Scioli.El episodio Insaurralde es significativo. El Novio decidió no cruzar hacia Tigre, según nuestras fuentes, cuando Sergio se largó a vociferar contra el juego. A apretar con el cuento que iba a nacionalizarlo. El mensaje parecía dirigido, en la práctica, hacia Cristóbal, Empresario de la Corona. Se entendió, en los tramos marginales, como el intento picaresco del mangazo.“Pide pista para recaudar”, arguye el desconfiado.Sin embargo el apriete oral inquietó, según nuestras fuentes, a los sensibles mini-gobernadores que reciben la agradable visita mensual del binguero respectivo.La cuestión magnificada del juego determina, para ser francos, el diseño de la política.El avance sobre Cristóbal debía entenderse como un dardo perverso, dirigido hacia los principales competidores que pretenden polarizar entre ellos. Para aislarlo.Daniel y Mauricio.

Irán entre Lausanne y Saná

Entre las negociaciones en Lausanne y las violencias en Saná y Aden, en Yemen, se debate la actualidad de Irán. Un país cotidianamente incorporado a la agenda política nacional.Trátase del regalito envenenado que nos deja Venezuela. El aliado estratégico principal de Argentina, en el subcontinente y en el mundo.Pero Venezuela es aliado estratégico -sobre todo- de Irán. Por carácter transitivo, Irán es también nuestro aliado. Como Rusia y China. Potencias sobredimensionadas que ocupan un rol sustancial en el bartolero cambio geopolítico que se impulsa desde aquí. Y que ni el canciller Timerman, ni La Doctora, aún pueden explicar.